Imagínese: un panqueque fino y tierno, empapado en el aroma de la mantequilla derretida, derritiéndose en su lengua. ¿Pero por alguna razón tus panqueques se rompen, se pegan o se sienten como de goma?
Se trata de tres errores fatales que cometen 9 de cada 10 amas de casa.
¡Y ahora aprenderás cómo evitarlos para que tus panqueques se conviertan en legendarios!

Lo primero es la consistencia incorrecta de la masa.
La masa ideal debe ser líquida, como la crema. Mezclar 500 ml de leche, 2 huevos, una pizca de sal, 2 cucharadas. yo. azúcar y añadir poco a poco 200 g de harina.
Añade 2 cucharadas. yo. aceite vegetal - para que los panqueques no se peguen a la sartén. ¡Pero el principal truco de vida es el agua carbonatada!
Reemplace un tercio de la leche: la masa se volverá liviana y los agujeros tendrán forma de encaje.
¿Quieres panqueques con un toque ácido? Utilice kéfir en lugar de leche y agregue ½ cucharadita. soda.
El segundo secreto es la temperatura de la sartén.
Ponle una gota de agua: si silba y se evapora, es hora de empezar.
Antes de hacer el primer panqueque, engrasar la superficie con un trozo de manteca o un pincel con aceite.
Vierta la masa en la sartén y gírela rápidamente para extenderla en una capa fina.
Si la masa fluye demasiado rápido, agregue más harina; Si se forman grumos, diluir con leche.
Y el tercer punto es el giro.
¡Tome su tiempo! Espere hasta que los bordes se doren y comiencen a desprenderse. Utilice una espátula para levantar el borde y luego déle la vuelta con un movimiento brusco de la mano.
Si tienes miedo, utiliza dos espátulas. Y para asegurarnos de que los panqueques queden igualmente dorados, limpia la sartén con una servilleta después de cada vuelta y engrasala nuevamente con aceite.
¿Pero qué pasa si los panqueques aún se rompen?
Puede que no haya suficientes huevos o mantequilla en la masa. Añade otro huevo o una cucharada de mayonesa: hará que la masa sea elástica.
Otro truco: dejar reposar la masa durante 30-40 minutos. La harina se hinchará, el gluten se ablandará y los panqueques dejarán de romperse.
Apila los panqueques terminados, untando cada uno con mantequilla derretida.
Y prueba también rellenos inusuales: requesón con hierbas, plátanos con chocolate o pollo en salsa cremosa. Pero esto es sólo el comienzo.
¿Qué tal unos panqueques con palitos de cangrejo y queso? ¿O dulces? ¿Con fresas y nata montada?
¿Quieres sorprender a tus invitados?
¡Prepara panqueques coloridos! Agregue jugo de remolacha (rosa), puré de espinacas (verde) o cúrcuma (amarilla) a la masa.
Sírvelos con una variedad de salsas para darle vida a cualquier desayuno.
Y no te olvides de servir: enrolla los panqueques en sobres, rollitos o dóblalos formando un sobre con el relleno dentro.