Quienes quieren perder peso suelen cometer el mismo error: se niegan a comer.
Pero no se puede renunciar a todos los alimentos, especialmente en lo que respecta al desayuno.
Los nutricionistas han dicho durante mucho tiempo que el desayuno en la dieta es el más importante y no debe abandonarse bajo ninguna circunstancia.

Por qué no deberías saltarte el desayuno
En primer lugar, comer por la mañana activa tu metabolismo.
Y si rechaza el desayuno, en lugar de la pérdida de peso deseada, el cuerpo comenzará a ahorrar energía, lo que afectará negativamente el metabolismo.
En otras palabras, el proceso de quema de calorías se ralentizará y la lucha contra el exceso de peso no dará resultados significativos.
En segundo lugar, saltarse el desayuno aumenta el riesgo de comer en exceso.
El hambre tiende a acumularse y durante el almuerzo o la cena la persona come mucho más de lo habitual.
Las personas que están acostumbradas a desayunar por la mañana son más capaces de afrontar el hambre durante el día.
En tercer lugar, sin desayuno una persona pronto experimentará una pérdida de fuerzas.
La concentración se deteriora y la productividad disminuye.