El caldo de pescado puede considerarse, con razón, uno de los más saludables y satisfactorios, por lo que en la estación fría vale la pena prepararlo con más frecuencia.
Para que la base de la sopa de pescado resulte verdaderamente digna, conviene conocer algunos secretos culinarios.
Para que el sabor del caldo sea realmente rico, debe haber mucho pescado y sus componentes. Normalmente, se pueden utilizar unos 2,5 kg de cartílago, cabezas y colas por olla de sopa tradicional.
También vale la pena recordar que diferentes tipos de pescado harán que el caldo sea aún más impresionante.
Mucha gente teme que el caldo no quede tan rico, por lo que hierven la base durante un tiempo bastante largo.
Sin embargo, no deberías hacer eso. Intente cocinar el caldo de cartílago por no más de media hora. Si agrega cabezas, el tiempo de tratamiento térmico se puede duplicar.
Al agregar trozos de pescado, vale la pena recordar que debido a una cocción prolongada simplemente pueden desmoronarse.
El sabor del pescado es delicado y sutil, por lo que otros componentes pueden interrumpirlo fácilmente. Por eso, a la hora de cocinar caldo, conviene limitarse a cebollas y zanahorias.
También puedes añadir muy pocas especias para conservar el sabor real del caldo de pescado.