Ningún perro morderá o atacará sin previo aviso, excepto aquellos que hayan tenido malas experiencias con humanos.
Se puede entender que el perro se está preparando para atacar y está listo para morder utilizando la “escalera” de agresión.
Con su ayuda, queda claro que el animal está experimentando malestar y quiere prevenir consecuencias negativas de antemano: la entrenadora de perros Diana Belyaeva le contará más sobre el método para reconocer la agresión.

La primera señal es que el perro bostece o se lame la nariz. Esto indica malestar en el animal.
Asegúrese de tener en cuenta el contexto de la situación: su mascota puede simplemente bostezar después de despertarse.
El perro comienza a girar la cabeza hacia un lado: esto es una señal de que el animal ya no está interesado en interactuar contigo u otro objeto.
El perro se gira hacia un lado, mostrando así que necesita un poco más de espacio de lo habitual. Tenga en cuenta todas estas señales.
La siguiente etapa es el escape. El perro puede empezar a huir o simplemente alejarse de usted.
Esta es la reacción del cuerpo ante una situación estresante. Si tu mascota quiere irse ahora, no se lo impidas.
El perro empieza a encorvar la espalda: esto significa: “Quiero parecer pequeño, ¡déjame en paz!”
"¡No es necesario que vengas ahora!" Si un perro se tumba y expone su barriga, significa que quiere hacer las paces con el objeto que lo amenaza.
A continuación, el perro puede quedarse paralizado y mirar a los ojos. Aquí el animal ya sufre un estrés agudo.
La mascota se congela, mira el objeto con anticipación, espera que salga del campo visual. Si esto no sucede, el perro puede ya atacar, habiéndose saltado varios escalones de la “escalera” de la agresión.
Entonces entra en juego el gruñido: es una solicitud para aumentar la distancia o irse por completo. De esta manera el animal le pide al objeto que se aleje.
¡No hay necesidad de regañar por gruñir! La próxima vez, el perro puede saltarse este paso y empezar a actuar de inmediato.
Castañeteo de dientes: esto es algo que debes evitar.
El animal puede empezar a actuar en cualquier momento. Si se ignoran todas las señales, el perro comienza a actuar y puede morder.
Morder es un comportamiento natural en los perros y a veces se utiliza como defensa propia.
Por lo tanto, asegúrate siempre de que ninguna situación o circunstancia provoque incomodidad a tu mascota.
Detenga las emociones negativas a tiempo y no permita que otras personas violen los límites personales de su perro. ¡La confianza y la comprensión mutua son la base de una vida próspera para una persona y su mascota!