El artista marcial indio Sidhu Kshetri, de 42 años, ha establecido un nuevo récord mundial Guinness.
Golpeó continuamente un saco de boxeo durante 55 horas y 15 minutos, batiendo el récord anterior por cinco minutos.
El maratón extremo exigió de él no sólo resistencia física, sino también una fortaleza mental sin precedentes.

Según el reglamento, Kshetri debía asestar al menos un golpe cada dos segundos.
Cada hora tenía derecho a un descanso de cinco minutos, que podía combinarse para formar descansos más largos. Sin embargo, ni siquiera esta posibilidad facilitó la tarea.
El deportista admitió que los primeros signos de dolor debilitante aparecieron después de sólo 20 horas.
Lo que le ayudó a ignorar la incomodidad fue su creencia en su estabilidad emocional.
La verdadera prueba llegó la segunda noche del maratón. Después de 30 horas de trabajo continuo sin dormir, el cuerpo comenzó a rebelarse.
Fue increíblemente difícil superar esta etapa. La idea de rendirse nunca pasó por su mente, pero cada hora que pasaba se sentía como una eternidad, admitió Kshetri.
El apoyo de sus seres queridos, así como su actitud personal, lo ayudaron a sobrellevar la carga de trabajo: se repetía a sí mismo: “Aguanta una hora más”, dividiendo el objetivo global en pequeñas etapas.
El atleta tiene un cuarto de siglo de entrenamiento activo en artes marciales a sus espaldas. Kshetri entrenó durante ocho horas diarias para prepararse para el récord.
Sin embargo, su motivación iba más allá de las ambiciones personales, pues su sueño era inspirar a sus compatriotas y demostrar que la perseverancia cambia la realidad.