Si no desea buscar una respuesta a la pregunta de cómo quitarle a su hijo los dispositivos, establezca inmediatamente límites de tiempo para su uso.
Los expertos han nombrado la cantidad exacta de minutos que un niño puede pasar sentado frente al teléfono.
Las cifras varían según la edad.
Si el bebé aún no tiene tres años, no se recomienda utilizar ningún dispositivo.
A un niño de cuatro años, al igual que a uno de cinco, no se le debe permitir sentarse frente al teléfono más de diez minutos al día.
Si hablamos de niños un poco mayores, de cinco a siete años, entonces no pueden dedicar más de 20 minutos al día a ese pasatiempo.
Por último, el tiempo permitido de uso de aparatos para niños de siete a 11 años no supera la media hora diaria.
Los expertos dicen que podemos hablar de problema de adicción cuando el tiempo que una persona (adulta) pasa frente a una pantalla supera las cinco horas al día.
En cuanto a los niños, hay que tener cuidado si el uso indebido de los aparatos supera las dos horas.