Los troncos blancos de los árboles parecen un toque decorativo, pero en realidad son un escudo contra decenas de amenazas.
A principios de primavera, la corteza sufre los cambios de temperatura: durante el día el sol la calienta y por la noche la escarcha convierte la savia en hielo, desgarrando el tejido.
El encalado refleja los rayos y reduce el calor, evitando las grietas.

Pero pocas personas saben que la composición de la mezcla importa. No utilice tiza pura: se lavará después de la primera lluvia.
Añade 2 kg de cal, 1 kg de arcilla y 100 g de sulfato de cobre a un balde de agua. La arcilla hará que la mezcla sea viscosa, el sulfato de cobre desinfectará la corteza y la cal proporcionará una capa protectora.
El tiempo de procesamiento es un factor clave. No espere hasta abril: pinte sus árboles a finales de febrero o principios de marzo, antes de que el sol se active.
Y no te limites sólo al tronco: pinta las ramas esqueléticas hasta un tercio de su longitud, ya que es ahí donde suelen aparecer las grietas causadas por las heladas.
Para árboles jóvenes con corteza fina, reduzca la concentración de cal a la mitad para evitar que se quemen.
El blanqueado también proporciona protección contra las plagas. Las larvas de escarabajos que pasan el invierno en las grietas de la corteza mueren por contacto con la cal.
Y las liebres evitan roer los troncos de los árboles encalados: no les gusta el sabor de la arcilla. Si desea potenciar el efecto, añada unas gotas de alquitrán a la mezcla: su olor repelerá a los roedores durante mucho tiempo.
Después del invierno, la cal vieja suele caerse. No aplique una nueva capa sobre la suciedad: limpie primero los troncos con un cepillo de cerdas duras.
Pero hazlo con cuidado para no dañar la corteza viva. Y si encuentras heridas o huecos, cúbrelos con brea de jardín antes de blanquearlos; la cal no debe caer sobre el tejido expuesto.
Y recuerda: el blanqueo no es un evento que ocurre una sola vez. En verano la lluvia arrastrará parte de la capa, por lo que es necesario repetir el procedimiento en octubre.
De esta manera los árboles afrontarán el invierno preparados y en primavera volverán a deleitarnos con salud y cosecha.