Un estudio reciente ha revelado un secreto inesperado para perder peso.
Resulta que comer kiwi media hora antes de acostarse puede acelerar significativamente tu metabolismo.
Esta fruta funcionará incluso cuando estés descansando.

La cuestión es que las frutas contienen enzimas únicas que desencadenan el proceso de lipólisis, la descomposición de las células grasas.
Al mismo tiempo, el kiwi suprime la producción de grelina, conocida como la “hormona del hambre”, lo que evita comer en exceso, algo que muchas personas experimentan por la mañana.
Los experimentos han demostrado que los participantes que comieron kiwi antes de acostarse perdieron hasta 3 kg al mes sin ningún esfuerzo adicional. Lo principal es la ausencia de contraindicaciones: puedes consultar con tu médico sobre este tema.
Otro truco de los nutricionistas es sustituir la cena por sopa de apio y jengibre.
Estos ingredientes eliminan el exceso de agua y combaten la inflamación, que a menudo interfiere con la pérdida de peso.
Los científicos señalan que esta sopa no sólo reduce el tamaño de la cintura, sino que también mejora el estado de la piel.
Para aquellos que no pueden conciliar el sueño con el estómago vacío, son adecuados los tentempiés ligeros: yogur griego con canela, un puñado de almendras o leche de almendras tibia con cúrcuma.
Estos alimentos no se convierten en grasa debido a su bajo índice glucémico y alto contenido en proteínas.
Lo principal es evitar el azúcar y los carbohidratos rápidos, que arruinarán tus esfuerzos.