Imagínese: hace un frío que pela, la cerradura está atascada y la llave se rompe justo en la cerradura.
¿Sólo pensarlo te hizo entrar en pánico?
¡No hay posibilidad! Mientras buscas en Google el número de un especialista, una barra de pegamento normal y un encendedor serán suficientes. Sí, sí, el mismo del set de manualidades para niños.

Calienta la punta de la varilla con un encendedor hasta que quede pegajosa como chicle y presiónala suavemente en el ojo de la cerradura. Después de 30 segundos, dale un tirón fuerte: el fragmento de la llave se pegará a la varilla, como si estuviera hechizado.
Pero hay un matiz: el truco solo funcionará si la llave no está bloqueada por los pasadores y está girada a la posición neutra.
Este truco fue inventado por un genio llamado SileeGoose, un usuario de Reddit que se ha convertido en el salvador involuntario de miles de puertas congeladas.
Si este método con pegamento no ayudó, prueba con pinzas.
A veces, la llave se rompe de manera bastante “afortunada”, si es que esa palabra se puede aplicar a la situación en cuestión: su punta sobresale y se puede agarrar con unas pinzas.
Pero tenga cuidado: un solo movimiento torpe y el fragmento caerá más profundamente.
Consejo de gente con experiencia: no tires de la llave como loco si la cerradura está atascada. Es mejor calentarlo con un secador de pelo o con tu aliento y luego usar el truco mágico del pegamento.
Y sí, si todo falla, no dudes en llamar a un profesional.
¡Pero ahora ya sabes cómo convertirte en ese héroe del chat de entrada, al menos por un día de invierno!