Las cebollas y las patatas son alimentos básicos en cualquier cocina.
¿Pero sabías que no se pueden almacenar juntos? Muchas amas de casa cometen este error sin darse cuenta de que puede provocar un rápido deterioro de los alimentos.
Descubramos por qué las cebollas y las patatas son malas vecinas y cómo almacenarlas adecuadamente.

Las cebollas liberan gas etileno, que acelera la maduración y el deterioro de otras verduras. Las patatas, a su vez, son sensibles a este gas. Bajo su influencia, comienza a brotar y a estropearse más rápidamente.
Además, las cebollas requieren condiciones de almacenamiento más secas, mientras que las patatas necesitan frescura y humedad moderada. Cuando estos productos se colocan juntos, crean condiciones desfavorables entre sí.
El lugar ideal para almacenar patatas es un sótano o despensa fresco, oscuro y bien ventilado. La temperatura debe estar entre +4...+6°C.
Las cebollas, por otro lado, se almacenan mejor en un lugar seco y cálido, como un armario de cocina.
Si no tienes la opción de separar tus alimentos, utiliza diferentes recipientes o cestas con agujeros para ventilación.
¿Por qué es esto importante? El almacenamiento adecuado de los alimentos no sólo prolonga su vida útil, sino que también conserva su sabor y propiedades nutricionales.
Si las patatas empiezan a brotar o a ponerse verdes, puede ser peligroso para la salud. Las áreas verdes contienen solanina, una sustancia tóxica que puede causar intoxicación.
Ahora que ya conoces este truco, tus verduras estarán siempre frescas y sabrosas.
Prueba este método y verás que realmente funciona. Y si tienes tus propios secretos para almacenar alimentos, ¡no dudes en utilizarlos!