Las botellas de champú vacías parecen basura inútil hasta que descubres la magia de limpieza que pueden hacer.
En lugar de comprar docenas de envases de productos de limpieza, puedes convertir los envases viejos en herramientas multifuncionales que te harán la vida más fácil.
Y no se trata sólo de almacenamiento: estas botellas pueden hacer cosas que ni siquiera imaginarías.

Por ejemplo, una tapa de botella cortada con un asa sería una pala ideal para productos a granel o arena para gatos.
Y si haces agujeros en la tapa, obtendrás un dispensador para regar las plantas de interior: el chorro será fino y uniforme.
Pero el truco principal es utilizar una botella para limpiar en profundidad los espacios reducidos.
Vierta agua caliente y soda, coloque una boquilla fina en el cuello y, bajo presión, trate las grietas entre las baldosas, las juntas de los muebles o las rejillas de ventilación.
La suciedad saldrá al instante y te ahorrarás tener que recurrir a costosos sprays.
Otra idea: hacer un mini cepillo con una botella para lugares difíciles de alcanzar.
Corta la parte inferior, pega un cepillo de dientes viejo al cuello y tendrás una herramienta para limpiar orificios de drenaje o rejillas del radiador.
Y si llenas una botella con vinagre y pones dentro una esponja de hierro, en un día tendrás un cepillo casero para quitar la cal.
¡Ecológico, barato y efectivo!