A muchas personas les encanta el café por su sabor y aroma vigorizantes.
Pero a veces puede parecer demasiado amargo o soso.
El secreto de un café delicioso reside en un ingrediente inesperado.

Empecemos por elegir el café. Utilice granos recién molidos. Conservan más aroma y sabor que el café molido.
Si tiene la opción, compre granos integrales y muélelos justo antes de cocinarlos. Esto hará que el café sea más rico.
Ahora sobre el agua. Debe estar limpio y fresco. No utilice agua hervida dos veces: esto perjudicará el sabor del café.
El agua debe estar caliente, pero no hirviendo. La temperatura ideal es de unos 90 grados. Esto permite que el café revele su sabor sin amargor.
Curiosamente la sal hace que el café tenga mejor sabor. Éste es el ingrediente secreto.
Una pizca de sal añadida al café neutraliza el amargor y resalta el dulzor. Pero cuidado: demasiada sal arruinará el sabor.
Ahora sobre el método de cocción. Si utiliza una cafetera turca, no hierva el café. Retirar del fuego en cuanto aparezca espuma. Esto preservará el sabor y evitará el amargor.
Si prepara café en una cafetera, utilice filtros nuevos y no los llene demasiado.
Añade un poco de canela o cacao al final. Aportan una dulzura sutil y un aroma complejo al café.
También puedes agregar una gota de extracto de vainilla. Esto hará que el café sea más refinado.
Ahora ya sabes cómo hacer café aromático. Siga las reglas anteriores y la bebida adquirirá un sabor brillante y rico. ¡Tu mañana se convertirá en una auténtica fiesta!