Si te preocupa que tu trozo de carne quede duro como un lenguado después de cocinarlo, sigue estos consejos para preparar un plato que se derrite en la boca.
La cocinera Yulia Arkhipova, experta de la publicación de la red BelNovosti, compartió los secretos para convertir la carne dura en tierna y jugosa.
A la hora de comprar carne, asegúrate de que tenga un número mínimo de venas y tendones. Pero este punto no es tan importante en comparación con el hecho de que la pieza que elija no debe tener manchas oscuras ni un olor desagradable; estos son signos de un producto en mal estado.
Con la ayuda de la marinada, las fibras de la carne se ablandan y el plato final adquiere un sabor y aroma únicos.
Si tienes que lidiar con una pieza dura, déjala marinar en una mezcla con ingredientes ácidos: vinagre, jugo de limón, kéfir, yogur o vino.
En lugar de freír la carne a fuego alto, aumentando así su dureza, elija un método de cocción diferente. Es mucho mejor guisar esta pieza, hornearla en el horno o cocinarla a fuego lento.