Mucha gente considera que los gatos son criaturas arrogantes y egoístas.
De hecho, los gatos peludos suelen demostrar un comportamiento distante y no muestran mucho afecto por su dueño.
Pero a veces las mascotas que normalmente eran indiferentes de repente comienzan a mostrar afecto hacia una persona.
Por un lado, esto es motivo de alegría. El gato finalmente comenzó a ronronear con frecuencia y a saltar a sus brazos.
Por otro lado, es posible que exista un motivo grave para el cambio en el comportamiento del animal.
Por lo general, los gatos comienzan a comportarse de manera diferente cuando se dan cuenta de que ha aparecido un competidor en el apartamento.
Por ejemplo, otro gato. O un perro. O algún otro animal.
Esta situación provoca estrés en el peludo. Tiene miedo de estar “al margen”, por lo que comienza a mostrar cariño para recuperar el estatus de principal favorito.
El comportamiento de una gata que está a punto de tener o que ya ha tenido descendencia suele cambiar.
La gata comprende que ha llegado un período difícil: ella y sus cachorros necesitan una protección especial.
De ahí el cariño: la mascota se esfuerza por complacer a la persona para que ésta le proporcione a ella y a los gatitos todo lo necesario.