El problema del cabello enredado se produce por diversos motivos.
Estos incluyen principalmente un peinado irregular, así como el uso frecuente de moldeadores y un lavado del cabello insuficientemente cuidadoso, cuando los productos de peinado permanecen en las hebras. El cabello puede enredarse porque está seco o dañado, tiene las puntas abiertas, etc.
Para evitar problemas de enredos, conviene peinarse siguiendo algunas reglas (afortunadamente sencillas).
Si tu cabello es fino, las cerdas suaves de jabalí son la elección correcta. Para cabello grueso, conviene elegir un cepillo con cerdas de nailon, y para cabello rizado, uno combinado.
Gracias al acondicionador, el cabello queda hidratado y por tanto menos enredado. Para evitar que se formen nudos, aplica el producto uniformemente por todo el cabello utilizando un peine antes de salir de la ducha.
Una funda de almohada de seda ayuda a prevenir la fricción mientras duermes. Además, aquellas personas con mechones largos deben usarlos en una trenza suelta o en una cola de caballo para minimizar el movimiento del cabello mientras duermen.
Recorta las puntas de tu cabello cada 6-8 semanas. Esto eliminará las puntas abiertas y mejorará la apariencia de tu cabello, además de evitar que se enrede.